TÉCNICAS DE TRABAJO

¿CÓMO ANALIZAR UN DOCUMENTO ESCRITO?

IDENTIFICAR:

  •  Autor, de que trata el texto, fecha y lugar en el que fue escrito. 
  • Naturaleza del texto: político, económico, jurídico, testimonial.
  • Tipo de fuente, Primaria (escrito en la misma época en que ocurrió el hecho) o secundaria (el texto es escrito en época posterior).


ANALIZAR
  • Subrayar las palabras claves y la idea principal de cada párrafo.
  • Relacionar las ideas principales con el contexto histórico.
REDACTAR:
  • Producir un texto, con una introducción (identificación del tema), desarrollo (análisis y explicación) y conclusión.


¿CÓMO ANALIZAR UNA IMAGEN?

IDENTIFICAR:
  • Autor, tema, lugar, fecha, características técnicas, (color, tamaño)
OBTENER INFORMACIÓN: 
  • Observar la imagen partiendo de lo general a lo particular.
REDACTAR UN COMENTARIO:
  •  Introducción, con datos que identifiquen la imagen representada. Desarrollo (se centra en el acontecimiento representado, destacando los hechos más importantes  y las circunstancias hostóricas, así como el punto de vista del autor. Conclusión, debe contemplar una valoración del significado histórico de la imagen como fuente de información.

El Plan Marshall en imágenes de época





                                        "Los pueblos del mundo no quieren una nueva guerra desastrosa"

Las presentes imágenes corresponden a cartelería de época sobre el Plan Marshall. Cada uno de ellos responde a un respaldo o no del Plan.









LA CONFORMACIÓN DEL MUNDO BIPOLAR Y EL TERCER MUNDO. 1945-1979.

                                                                                                                             Ana Elisa Santos Ruíz
La Segunda Guerra Mundial dejó un saldo de destrucción y muerte realmente estremecedor (aproximadamente 60 millones de muertos, 35 millones de heridos y 21 millones de personas desarraigadas, además de ciudades, puertos y campos devastados). El reto que se impuso fue la reconstrucción económica de aquellos países que vivieron con mayor intensidad la conflagración bélica (particularmente Europa), así como la creación de instituciones internacionales que resolvieran pacíficamente futuros conflictos y aseguraran la cooperación para el desarrollo de las naciones de todo el orbe. Así nació la Organización para las Naciones Unidas.
En 1945 se asomaba también la reconfiguración del mapa político mundial. Por un lado, el mundo se dividió en dos grandes bloques: el capitalista, comandado por Estados Unidos de Norteamérica y conformado por los países de Europa occidental, Gran Bretaña, Turquía y Japón; y el socialista, encabezado por la Unión Soviética e integrado por los países de Europa oriental, China y Corea del Norte (a los que después se sumarán Cuba y algunos países de África y Asia). En medio de estos dos grandes bloques quedaba una constelación de naciones que intentaban mantenerse al margen y que en los años setenta se autonombraron como los “No Alineados” o “Tercer Mundo”. Por otro lado, en el mismo periodo, las colonias europeas en África y Asia comenzaron a transitar por el camino de las luchas de liberación e independencia, dando paso al surgimiento de nuevos Estados.
Definitivamente lo que caracterizó a estos años de aceleradas transformaciones políticas, tecnológicas, científicas y culturales, fue la confrontación indirecta de los dos bloques a los que nos referíamos antes. Ésta fue de tal magnitud que a esta época se le denomina como el periodo de la Guerra Fría. Repasemos brevemente sus características.
Estados Unidos y la URSS buscaron afirmar su hegemonía mundial mediante la creación de organismos internacionales, así como pactos económicos y militares destinados a la recuperación de posguerra, la asistencia entre países “amigos”, y la competencia económica, tecnológica y armamentista para enfrentar al bloque opuesto. Salvo en excepcionales momentos de amenaza directa, la guerra entre ambos bloques se libró fuera del territorio estadounidense y soviético, mediante la ingerencia en guerras, revoluciones y movimientos sociales de Latinoamérica, África y Asia, o bien mediante conflictos ocasionados por ellos mismos (como las crisis de Berlín y de los misiles en Cuba).
La voluntad de los dos países de entrar en combate se expresó mediante una carrera armamentista, espacial y tecnológica, los servicios secretos de espionaje (CIA y KGB), la propaganda ideológica, así como por una retórica apocalíptica, proveniente sobre todo de Estados Unidos, que recordaba constantemente al mundo la terrible amenaza que representaba la sola existencia del comunismo y la posibilidad, siempre latente, de que estallara una guerra de alcances nucleares.
A pesar de los intentos estadounidenses por frenar la “expansión del comunismo”, algunas revoluciones que abrazaron la ideología marxista triunfaron. De entre ellas sobresalieron la revolución socialista china, dirigida por Mao Tse Tung, y la cubana, comandada por Fidel Castro. Ambas se convertirían en modelos a seguir por aquellos movimientos que luchaban en contra del imperialismo y a favor de instaurar una mayor justicia social en sus respectivos países.
Los años sesenta fueron para Latinoamérica los del auge de la izquierda y de los movimientos guerrilleros influidos por la revolución cubana. Ya fuera por la intervención directa o encubierta (actividades de la CIA y propaganda anticomunista), EU respondió con una ofensiva regional, desde México hasta Chile y Argentina, contra las fuerzas progresistas. No sólo se derribaron gobiernos democráticos (socialistas o simplemente nacionalistas) y se apuntalaron dictaduras sanguinarias, sino que también se impulsaron políticas económicas que favorecieran la entrada del capital privado estadounidense, aumentando así la dependencia económica latinoamericana hacia el gigante del norte.
Los países del primer mundo fueron inmunes al virus revolucionario que parecía extenderse por buena parte del mundo, por lo menos hasta finales de los años sesenta. Ello se explica por el crecimiento económico excepcional de los países capitalistas y por la adopción del Estado de Bienestar, caracterizado por la dirección e intervención estatal en la economía, las políticas de pleno empleo y seguridad social. El estado benefactor logró contener el descontento social previo a la guerra al mejorar las condiciones de vida de los trabajadores. Las década de los cincuenta y sesenta fueron las de los años dorados del capitalismo.
El desarrollo económico del bloque occidental se sustentó en la expansión de la industrialización, los avances de la investigación científica y tecnológica aplicados al sector productivo, las nuevas técnicas agrícolas, el abaratamiento de las fuentes de energía y el boom de la construcción, pero también, justo es decirlo, a la “división internacional del trabajo”. Las compañías estadounidenses y europeas extraían materia prima a bajo costo de los países del Tercer Mundo y aprovechaban la mano de obra barata, al mismo tiempo que les vendían sus productos manufacturados. La brecha económica que separaba a los países desarrollados de los que estaban en “vías de desarrollo” se amplió más.
El orden internacional bipolar fue duramente cuestionado a fines de los años sesenta. Una nueva generación de jóvenes, hartos de la sociedad de masas, el consumismo, la discriminación, los valores familiares tradicionales y los regímenes autoritarios, tomaron por asalto la palabra, las universidades y las calles. Desde los Estados Unidos hasta la Checoslovaquia socialista, los jóvenes lucharon por transformar la realidad social y construir un mundo más democrático, libre, comunitario, pacífico e igualitario. Hijos de la Guerra Fría, esta generación se opuso al intervencionismo militar de las dos súper potencias en África, Asia y Latinoamérica. Así, por ejemplo, destacaron las movilizaciones en Estados Unidos contra la guerra de Vietnam y a favor del reconocimiento de los derechos civiles de la población no anglosajona (afroamericanos, indígenas y latinos), así como la lucha feminista y por el reconocimiento de la diversidad sexual. La contracultura, el rock, las drogas, la psicodelia, el símbolo de “amor y paz”, la minifalda, las canciones de protesta, los estandartes con la imagen del Che Guevara, las barricadas callejeras, fueron las nuevas señas de identidad de una juventud contestataria.
La crisis del sistema bipolar se agravaría en la década de los setenta. El bloque occidental padecería un gran crisis económica debido a la alza de los precios del petróleo, así como a la saturación de los mercados. La prosperidad se vino abajo y, con ella, también tocó fondo el Estado de Bienestar. Por si fuera poco, Estados Unidos abandonaba, derrotada, la guerra de Vietnam en 1973. En la misma década el bloque socialista comenzó a mostrar signos de decadencia: los movimientos de oposición a la burocracia en el poder, la denuncia de la represión gubernamental, la lucha por mayores libertades y por sacudirse la hegemonía soviética, comenzaron a ganar adeptos. Se auguraba ya el advenimiento de una nueva etapa histórica.
Fuentes:
Hobsbawm, Eric. Historia del siglo XX, Buenos Aires, Crítica, 1998.
Pastor, Marialba. Historia Universal, 3ª ed., México, Santillana, 2003.

Valencia Castrejón, Sergio y Alma Guadalupe Palacios Hernández, coords. Historia mundial. Del imperialismo a la globalización, México, Edere
Las pérdidas de la Guerra y la reconstrucción:

Las estimaciones más aceptadas sostienen que durante la guerra  de 1939 y 1945 murieron entre 45 y 50 millones de personas debido a las políticas de exterminio implementadas por los nazis; las muertes civiles sobrepasaron a las militares.

Las pérdidas materiales fueron muchos más graves que la de la primera guerra mundial; no solo las experimento Europa sino también el norte de África y el Asia sudoriental. La destrucción de viviendas de las existentes antes de la guerra llegó al 25 por ciento en Japón y al 20 por ciento en Alemania, Polonia y Grecia. Los sistemas de transporte sufrieron una paralización debido a los bombardeos, no sólo los puentes volados  afectaban el transporte ferroviario y obstaculizaban el tráfico por ríos y canales sino que había una enorme escasez de material rodante; en Francia, por ejemplo, de las 170 mil locomotoras en uso en 1939, seis años más tarde se podían utilizar tres mil. La situación fue particularmente difícil en la agricultura: la producción cayó en todas partes debido a la falta de mano de obra, las pérdidas de ganado y la carencia de fertilizantes. El alcance total de los daños es desconocido, pero fueron mucho mayores en la Europa centro-oriental.

(…) los vencedores no se abocaron a la firma de tratados de paz inviables sino que buscaron llegar a acuerdos razonables y duraderos, sobre todo teniendo en cuenta que la diferencia entre la Unión soviética y sus aliados eran tan importantes como para justificar análisis y negociaciones elaboradas.

Luego de las reuniones  celebradas en Yalta y Postdam por los líderes de Gran Bretaña EE.UU y la URSS, se concretó la división de Europa en esferas de influencia occidental y soviética, punto de partida de la conformación de dos bloques. Los soviéticos quedaron en una posición inmejorable para presionar lo que tiempo más tarde serían sus satélites (Polonia, Checoslovaquia, Hungría Rumania, Bulgaria).

El fin de la guerra puso en primer plano el tema de la reconstrucción para, los países involucrados y de la normalización económica para el resto. En Europa occidental la situación era muy difícil; había escasez de alimentos, materias primas y bienes de consumo, y faltaban los recursos para las importaciones imprescindibles para realzar la actividad económica.

Ante tal situación, EE.UU era el único país capaz de suministrar bienes de capital, pero no sólo había que pagarlos sino que además había que devolverle lo que había prestado en el curso de la guerra. La limitada ayuda inicial adquirió otra dimensión con la implementación en 1947 del Plan Marshall. Éste se encuadraba dentro de un cambio trascendental en la política exterior de EE.UU –la llamada “doctrina Truman”- que implicaba apoyar a los pueblos “libres” frente a la amenaza comunista, y se efectivizó a través de ayuda económica y financiera “esencial para la estabilidad política”. Consistía en un programa de ayuda que permitió a los beneficiarios –los países de Europa occidental y Japón, disponer de materias primas, alimentos, combustibles y algunos productos manufacturados, por un monto que superó los veinte mil millones de dólares en el período 1947-1951. Los beneficiarios pudieron reducir así su déficit de la balanza comercial e impulsar la actividad industrial; el plan fue así mismo la punta de lanza para el ingreso de las grandes empresas estadounidenses en el escenario económico europeo.

Aróstegui, Julio, Buchrucker, Cristian, Saborido, Jorge(Dir.): El mundo contemporáneo: historia y problemas. Biblos-Crítica, Barcelona 2001. Pag 451-452




ESTADÍSTICAS SOBRE LAS CONSECUENCIAS
DE LA  SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.

Número de fallecidos durante la Segunda Guerra Mundial
País
Militares
Civiles
Total
URRS
12.000.000
17.000.000
29.000.000
Polonia
597.000
5.860.000
6.270.000
Alemania
3.250.000
2.440.000
5.690.000
Yugoslavia
305.000
1.350.000
1.660.000
Rumania
450.000
465.000
915.000
Hungría
200.000
600.000
800.000
Francia
245.000
350.000
595.000
Italia
380.000
153.000
533.000
Reino Unido
403.000
92.700
495.000
EEUU
407.000
6.000
413.000
Checoslovaquia
7.000
315.000
322.000
Países Bajos
13.700
236.000
249.000
Grecia
19.000
140.000
159.000
Bélgica
76.000
23.000
99.000

Algo común, un libro; pero en otra época...

Una breve reseña humorística acerca de la contemplación de las nuevas tecnologías en épocas muy remotas, donde el libro daba sus primeros pasos. 


LA REVOLUCIÓN NEOLÍTICA

En la etapa Neolítica de la Prehistoria, se producen cambios muy importantes que van a cambiar la vida de los seres humanos. Ese proceso se conoce con el nombre de Revolución Neolítica. Los cambios más significativos: agricultura, sedentarismo, domesticación de animales...

Dejo un fragmento de Erase una Vez... el Hombre. 
Los valles fértiles (22-12-1979)



Para saber un poco más:
Érase una vez... el hombre (en francés: Il était une fois... l'Homme) fue una serie de televisión animada francesa de 26 episodios con una duración de unos 25 minutos. Fue creada por Albert Barillé en los estudios Procidis y difundida por la cadena francesa France Régions, FR3, a partir de 1978. Material educativo ilustrado para que los pequeños descubrieran el origen del hombre y los grandes acontecimientos históricos. También participaron en la realización de esta serie Bélgica (Radiodiffusion-Télévision Belge, RTBF/Belgische Radio en Televisie, BRT), Canadá (Société Radio-Canada y ACCESS Alberta), España (Televisión Española, RTVE), Italia (Radiotelevisione Italiana, RAI), Japón (Tatsunoko Productions), Noruega (Norsk Rikskringkasting, NRK), Países Bajos (Katholieke Radio Omroep, KRO), Suecia (Sveriges Radio AB, SR) y Suiza (Sociéte Suisse de Radiodiffusion et Télévision, SSR).

LA PREHISTORIA


PODEMOS DEFINIR LA PREHISTORIA, COMO EL PERÍODO DE TIEMPO PREVIO A LA HISTORIA, TRANSCURRIDO DESDE LA EVOLUCIÓN HUMANA HASTA LA APARICIÓN DE LOS PRIMEROS TESTIMONIOS ESCRITOS.


La Prehistoria la dividiremos en tres períodos:
· Paleolítico
· Neolítico
                  .Edad de los metales

Nosotros analizaremos el Paleolítico y Neolítico

Paleolítico
El hombre vivía de lo que cazaba, recolectaba y pescaba.
· Eran nómadas, es decir, se veían obligados a trasladarse en el
momento en que la caza, la pesca o los frutos escaseaban en una
determinada zona.
· Vivían en cuevas y cabañas.
· Utilizaban el fuego para cocinar sus alimentos y para calentarse los
días de frío.
· Usaban pieles de animales para vestirse
· Pulían y tallaban piedras, maderas y huesos para confeccionar sus herramientas
Se organizaban en clanes,que eran pequeños grupos
familiares.
· La población era escasa porque la vida de las personas era muy corta.
Muchos niños morían al nacer y los adultos vivían pocos años.











Neolítico (hace unos 7.000 años)
Aparece la agricultura y la ganadería.
· El hombre aprende a producir su propio alimento.
· Aprenden a criar y a domesticar animales y a cultivar la tierra.
· La agricultura convierte al hombre en sedentario (no se desplaza
continuamente)
· Se construyen los primeros poblados.
· La población aumenta.
· Se organizaran en tribus, que eran grupos más numerosos que los clanes y
donde cada miembro se especializaba en un trabajo.
· Aparece la alfarería y la elaboración de tejidos.
· Inventan la rueda el arado y el telar

ACTIVIDAD: NUEVAMENTE TE COMENTO QUE UNA IMAGEN VALE MÁS QUE MIL PALABRAS. TE PROPONGO QUE OBSERVES DETENIDAMENTE LAS DOS IMÁGENES -PALEOLÍTICO Y NEOLÍTICO- Y REALICES UN CUADRO SIMILAR AL QUE TE PRESENTO:
                                              PALEOLÍTICO                                             NEOLÍTICO


Número de Personas

Ubicación

Animales

Viviendas

Actividades
       económicas